Es curioso cómo para poder seguir adelante en el proceloso camino de la vida, llega un momento en el que no prestamos atención a lo que dicen de nosotros...o al menos demasiada. Filtramos lo que nos interesa, le damos forma, positivizamos y potenciamos aquello que más nos interesa. Lo que no nos gusta, no siempre lo tenemos muy en cuenta...yo soy así, si no le gustan a usted mi carácter, mi nariz, mis modales, mi cintura qué le vamos a hacer. Arreando. Y tiene sentido.
Pero resulta que una marca no se puede permitir tan fácilmente eso de y si a usted no le gusta váyase a otro lado. Sería fantástico que si pudiera, hasta la haría más transparente, real y humana...pero no.
Eso de "mis asientos son incómodos" o "mis tomates placebo" o "mis tipos de interés insultantemente altos"...y si no le gusta, adiós muy buenas, no parece funcionar...
Lo que es increíble es que la gran mayoría de las marcas no sepa de verdad qué es lo que se dice de ellas.
Millones de personas comentan cada día fuera y dentro de la red pero cada vez más dentro de ella acerca de las marcas. Es un mundo inmenso y tremendamente rico. Lo que todo profesional de la comunicación y el marketing soñó, ahora es realidad...saber qué dicen de mi mis clientes y potenciales...o de mi competencia, qué quieren, cómo...donde están...todo eso en las redes sociales, a golpe de ratón. Y ahora en muchas ocasiones, geolocalizados.
Si gestionas una marca, has pensado porqué no escuchas lo que dicen de ti? Tu clientes, competidores, mercado? Si...tienes una alerta de noticias en google pero, de verdad sigues las conversaciones, sabes quienes son tus influencers, tienes un sistema de alertas y de gestión de crisis, detectas tendencias, averiguas donde, quien y cómo te comparan con tu competencia, qué opinan del producto que acabas de lanzar (no en un estudio encerrados en una sala con una cámara y dirigidos y luego filtrados en un informe interesado sino de verdad en sus conversaciones) entre otras muchas, muchas más cosas?...
Ojalá si. Si no, empieza ahora! envíame un mail y te cuento como, je! :)
Feliz Semana Santa.
Cocktail de antropología digital para el SXXI. Internet, comunicación, tecnología, política, entretenimiento, redes sociales, empresa, cambio climático, cultura...el cromagnon digital tiene muchas cosas en la cabeza.
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sábado, 23 de abril de 2011
Qué dicen de mi...
digital, marketing, mobile, social networks
buzz tracking,
menciones,
redes sociales,
reputación online
jueves, 4 de noviembre de 2010
Por qué las redes sociales no le bastaron a Obama?
La reciente derrota Demócrata en las urnas es el contraste más evidente con la frenética actividad en las redes sociales de todo el partido y sus simpatizantes, empezando por el propio Obama.
La constante llamada a la acción del propio Obama desde su perfil de facebook y su twitter parece no haber movilizado lo suficiente.
En todo caso, el tráfico generado por las elecciones en webs de noticias y redes sociales ha sido incluso mayor que el de las generales de 2007. Según Akami, 4,6 vs 4,2 millones de páginas vistas por minuto.
Lo que si parece evidente es que twitter se ha revelado como una herramienta de uso masivo en los comentarios electorales, permitiendo además análisis a tiempo real de las reacciones del electorado a los debates y eventos políticos. Sofisticados softwares como el de Crimson Hexagon permiten trackear y analizar esta información. Una herramienta que parece clave para partidos y medios de comunicación que pueden ahora tomar medidas e informar a tiempo real.
También el tea Party ha movilizado las redes sociales -si bien p.e. los 2,3 mill de fans de Sarah Palin están lejos de los 15 mill de Obama- pero tal vez las clave estén en otro sitio.
Credibilidad del mensaje y su capacidad de movilización
Las redes sociales son una herramienta de comunicación e interacción sin igual. Pero necesitan un mensaje poderoso, relevante, creíble y movilizador para ser efectivas y movilizar más allá de las bases más fieles.
La figura de los demócratas y sus promesas no eran ilusionantes ni tan creíbles. No movilizaban.
Factor sorpresa
El papel de las redes sociales en las elecciones de 2007 fue similar al de la TV en las de 1960, una enorme explosión que alcanzó, ilusionó, implicó y movilizó al público masivo de Intenet y arrastró al de fuera de él.
En estas elecciones ya no sorprendió...se perdió el factor wow. Pasó a ser casi un medio más, tal vez.
Uso de Medios
Al igual que en las elecciones británicas de 2010, la pelea y el debate político estuvo posiblemente en la tv y en los medios convencionales mucho más que en las redes sociales.
Mi opinión es que en esta ocasión la población estaba mucho más desencantada, descreída y cansada. Esencialmente no quería interactuar y al contrario que en 2007 la acción en la campaña política no partió tanto de ella sino de las iniciativas de los partidos. Eso si, la teórica iniciativa popular del Tea Party ha tenido mucha más relevancia que las promesas demócratas.
En términos políticos parece que las redes sociales hay que activarlas con mensajes, objetivos, acciones, ilusiones...que lleguen a la gente de verdad para aprovechar al máximo su potencial. De otra forma, por muchos millones de contactos que tengamos, su grado de eficacia no pasa a ser mayor que el de cualquier otro medio de comunicación convencional, pues perdemos la interacción, la participación y con ellas la relevancia.
La constante llamada a la acción del propio Obama desde su perfil de facebook y su twitter parece no haber movilizado lo suficiente.
En todo caso, el tráfico generado por las elecciones en webs de noticias y redes sociales ha sido incluso mayor que el de las generales de 2007. Según Akami, 4,6 vs 4,2 millones de páginas vistas por minuto.
Lo que si parece evidente es que twitter se ha revelado como una herramienta de uso masivo en los comentarios electorales, permitiendo además análisis a tiempo real de las reacciones del electorado a los debates y eventos políticos. Sofisticados softwares como el de Crimson Hexagon permiten trackear y analizar esta información. Una herramienta que parece clave para partidos y medios de comunicación que pueden ahora tomar medidas e informar a tiempo real.
También el tea Party ha movilizado las redes sociales -si bien p.e. los 2,3 mill de fans de Sarah Palin están lejos de los 15 mill de Obama- pero tal vez las clave estén en otro sitio.
Credibilidad del mensaje y su capacidad de movilización
Las redes sociales son una herramienta de comunicación e interacción sin igual. Pero necesitan un mensaje poderoso, relevante, creíble y movilizador para ser efectivas y movilizar más allá de las bases más fieles.
La figura de los demócratas y sus promesas no eran ilusionantes ni tan creíbles. No movilizaban.
Factor sorpresa
El papel de las redes sociales en las elecciones de 2007 fue similar al de la TV en las de 1960, una enorme explosión que alcanzó, ilusionó, implicó y movilizó al público masivo de Intenet y arrastró al de fuera de él.
En estas elecciones ya no sorprendió...se perdió el factor wow. Pasó a ser casi un medio más, tal vez.
Uso de Medios
Al igual que en las elecciones británicas de 2010, la pelea y el debate político estuvo posiblemente en la tv y en los medios convencionales mucho más que en las redes sociales.
Mi opinión es que en esta ocasión la población estaba mucho más desencantada, descreída y cansada. Esencialmente no quería interactuar y al contrario que en 2007 la acción en la campaña política no partió tanto de ella sino de las iniciativas de los partidos. Eso si, la teórica iniciativa popular del Tea Party ha tenido mucha más relevancia que las promesas demócratas.
En términos políticos parece que las redes sociales hay que activarlas con mensajes, objetivos, acciones, ilusiones...que lleguen a la gente de verdad para aprovechar al máximo su potencial. De otra forma, por muchos millones de contactos que tengamos, su grado de eficacia no pasa a ser mayor que el de cualquier otro medio de comunicación convencional, pues perdemos la interacción, la participación y con ellas la relevancia.
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domingo, 17 de octubre de 2010
Social Good
Social good de forma literal es un bien o servicio que beneficia al mayor número de personas en la mayor forma posible. P.e. agua, aire puro o la literatura.
Tradicionalmente el sistema capitalista define que las empresas existen sólo para devolver el máximo beneficio a sus accionistas. Esto ha chocado con el concepto de bien social p.e. en tales como agua pura (vs contaminación) o la independencia financiera (vs endeudamiento) para todos los ciudadanos.
(www.investopedia.com)
Hoy, cada vez están más intrínsecamente unidos los conceptos de Social Good y las Redes Sociales.
De hecho existen una multiplicidad de foros que están desarrollando nuevos caminos de relación entre las personas, las marcas y la sociedad buscando el bien común (p.e. en la Stanford Business school dentro de su clase de The power of Social Technology -PoST- dirigida por Jennifer Aaker de The Dragonflyeffect están dibujando líneas de pensamiento muy innovadoras así como la gente de Mashable en la sección creada a tal efecto).
Lo realmente destacable en el nuevo pensamiento es el hecho de que el bien se puede alcanzar realizando aquello que mejor sabemos hacer de la mejor forma posible de manera que demos lo mejor a la sociedad. No necesariamente el bien pasa por un acto altruista o de caridad. Lo que hay que mejorar es la sociedad en su conjunto empezando por cada uno de nosotros.
De alguna forma estamos descubriendo ahora que utilizando las redes sociales podemos conseguir beneficios importantes para la sociedad y para las empresas. Internet lleva tiempo siendo usado como catalizador de causas (sociales o no) gracias a sus conocidas virtudes pero la dimensión, profundidad y alcance que introducen las redes sociales hace que se esté produciendo (otra) pequeña revolución.
A medida que las empresas se enfocan en la sostenibilidad corporativa y la sociedad les exige responsabilidad social, sus modelos de negocio van incorporando más social-goods en sus estrategias y actividades diarias.
De igual forma, a medida que las redes sociales permiten que un pequeño gesto de un usuario se multiplique exponencialmente, la forma de impregnarse, proyectar, liderar e influir socialmente, cambia de forma radical.
La explosión de las redes sociales hace que cada día se hable y se potencie más el vínculo entre la acción en la red social y el social good
Social good en sentido más amplio es pensar en e incorporar a los demás en aquello en lo que destacamos.
Implica necesariamente una proyección en la red social
Incorpora beneficios y valores emocionales, de realización y aceptación en el grupo, de liderazgo y participación en una tendencia
Es compartir a la vez que se da a la sociedad antes de recibir un millón de veces más.
Y toca a empresas, instituciones y muy especialmente a los individuos, que se reconocen con una renovada fuerza social. Esperemos que ello ayude a despertar la implicación y el interés por la acción social y dejemos de relegar en instituciones nuestra responsabilidad para con el mundo.
Tradicionalmente el sistema capitalista define que las empresas existen sólo para devolver el máximo beneficio a sus accionistas. Esto ha chocado con el concepto de bien social p.e. en tales como agua pura (vs contaminación) o la independencia financiera (vs endeudamiento) para todos los ciudadanos.
(www.investopedia.com)
Hoy, cada vez están más intrínsecamente unidos los conceptos de Social Good y las Redes Sociales.
De hecho existen una multiplicidad de foros que están desarrollando nuevos caminos de relación entre las personas, las marcas y la sociedad buscando el bien común (p.e. en la Stanford Business school dentro de su clase de The power of Social Technology -PoST- dirigida por Jennifer Aaker de The Dragonflyeffect están dibujando líneas de pensamiento muy innovadoras así como la gente de Mashable en la sección creada a tal efecto).
Lo realmente destacable en el nuevo pensamiento es el hecho de que el bien se puede alcanzar realizando aquello que mejor sabemos hacer de la mejor forma posible de manera que demos lo mejor a la sociedad. No necesariamente el bien pasa por un acto altruista o de caridad. Lo que hay que mejorar es la sociedad en su conjunto empezando por cada uno de nosotros.
De alguna forma estamos descubriendo ahora que utilizando las redes sociales podemos conseguir beneficios importantes para la sociedad y para las empresas. Internet lleva tiempo siendo usado como catalizador de causas (sociales o no) gracias a sus conocidas virtudes pero la dimensión, profundidad y alcance que introducen las redes sociales hace que se esté produciendo (otra) pequeña revolución.
A medida que las empresas se enfocan en la sostenibilidad corporativa y la sociedad les exige responsabilidad social, sus modelos de negocio van incorporando más social-goods en sus estrategias y actividades diarias.
De igual forma, a medida que las redes sociales permiten que un pequeño gesto de un usuario se multiplique exponencialmente, la forma de impregnarse, proyectar, liderar e influir socialmente, cambia de forma radical.
La explosión de las redes sociales hace que cada día se hable y se potencie más el vínculo entre la acción en la red social y el social good
Social good en sentido más amplio es pensar en e incorporar a los demás en aquello en lo que destacamos.
Implica necesariamente una proyección en la red social
Incorpora beneficios y valores emocionales, de realización y aceptación en el grupo, de liderazgo y participación en una tendencia
Es compartir a la vez que se da a la sociedad antes de recibir un millón de veces más.
Y toca a empresas, instituciones y muy especialmente a los individuos, que se reconocen con una renovada fuerza social. Esperemos que ello ayude a despertar la implicación y el interés por la acción social y dejemos de relegar en instituciones nuestra responsabilidad para con el mundo.
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jueves, 30 de septiembre de 2010
Cambio climático y Redes Sociales
ESPAÑOL
Últimamente hay dos temas que captan toda mi atención y que sin duda marcarán buena parte de nuestro futuro próximo: el cambio climático y las redes sociales.
Cuanto más me adentro en ellos, más entiendo la complejidad de su gestión y la dificultad de su integración en el modelo imperante en la actualidad, sea éste el desarrollo global o la estrategia de marketing de una marca, según el caso.
En ambos casos, el tomador de decisión tiene la práctica certeza de que es absolutamente necesario, nada menos que una cuestión de supervivencia, el encarar el tema. Sin embargo los efectos negativos de no hacerlo se postergan en gran medida al futuro, mientras que si se encara, es el presente el que carga con los costes y riesgos, dejando para el futuro los beneficios inciertos.
Hablando en plata, si no hago nada, arriesgo menos mi sillón, piensa el ejecutivo (eso si, el que venga después gestionará de pie).
El tema va más allá de cómo integrar la innovación en el sistema o empresa, realmente hablamos de un cambio de modelo.
Y qué modelo de gestión adoptar es una cuestión central para el éxito. Curiosamente las formas de encararlo en los ámbitos del cambio climático y las redes sociales tienen mucho que ver.
Veamos cada caso brevemente:
El cambio climático es un hecho científicamente contrastado. El propio Banco Mundial, en su informe de desarrollo de 2010 dedicado curiosamente al cambio climático da por buenas las estimaciones generalmente aceptadas que nos dicen que tenemos 10 años para actuar de forma implacable y tratar de conseguir que la temperatura mundial no suba más de 2ºC por encima de la media de la época preindustrial lo que con llevaría un cambio climático peligroso. Peligroso es nada menos que un nivel de desarrollo negativo para la humanidad por vez primera desde la revolución industrial y unos efectos de cambio climático sobre el medio ambiente irreversibles. En todo caso, antes de 2050 no hay mitigación efectiva posible, tenemos garantizado cambio climático toda la primera mitad del SXXI. Esto afecta de lleno a todas las actividades de desarrollo humano y desde luego de forma central a la actividad económica, de ahí que la entidad más representativa del modelo capitalista decida olvidarse del status quo y coger el toro por los cuernos.
Las redes sociales (hablando en términos de marketing de marcas) alcanzan aproximadamente dos tercios de los más de 1.600 millones de personas conectadas a Internet (sobre un total de 7.000 millones de habitantes). Tan sólo facebook tiene 500 millones de usuarios y se dice que en los planes de twitter está el llegar a los 1.000 millones en 2015. Es indudable que los medios tradicionales son cada día más ineficientes, más caros, con menos influencia y menos consumidos por los nuevos targets. El primer lugar en el que los usuarios buscan información de una marca no es ya la web corporativa sino las redes sociales que se han convertido en el principal medio de influencia y generador de opinión. Esto es algo que no hará más que crecer, máxime cuando ya se está hablando del trasvase de búsquedas basadas en SEO (Google) a otras basadas en tiempo real y resultados afines a mis pares y gustos, es decir búsquedas en redes sociales. Además, como canal de marketing es más barato, eficiente, medible y permite encarar globalmente aspectos tan diversos como la reputación de marca, notoriedad, búsquedas de información, investigación, generación de tráfico a medios propios, ventas, leads o comunicación interna.
Todo gestor de nación o gran empresa sabe que tiene que integrar las políticas de cambio climático tanto como todo director de marketing sabe que ha de adentrarse en las redes sociales de forma contundente.
Cual es el problema entonces? Que en el corto plazo su rentabilidad es dudosa y en todo caso menor que la de otras opciones y que además existe una gran incertidumbre y desconocimiento al respecto.
Y aquí es cuando pienso en los modelos de gestión y creo que hay que cambiar los imperantes por otros que se adapten mejor a la realidad.
En la facultad de empresariales nos enseñaban que una empresa tiende siempre a dedicar la mayoría de sus recursos a la línea de negocio más rentable, lo que dificulta sobremanera el impulso de la innovación. Es decir una nueva idea o línea de negocio se va a ver siempre postergada a un segundo plano y en muchos casos condenada a morir por falta de recursos por lo que la opción más común era la creación de una spin-off que permitiera desarrollar la línea innovadora fuera de la estructura principal con los suficientes recursos pero manteniendo la propiedad (y limitando riesgos). Además en muchos casos, competirían entre ellas por lo que tenía sentido que estuvieran en organizaciones separadas.
Hoy en día se habla más de spin-offs para sacar innovaciones y patentes de universidades o para dar el salto a Internet de empresas brick-and-mortar.
Curiosamente, el modelo de spin-off no parece estar en boga en ninguno de los dos ámbitos a los que nos referimos a pesar de que la problemática parece similar. Así los modelos de gestión que más se debaten hoy en día sobre el cambio climático son aquellos que premian la robustez y la consistencia de los resultados frente a los que buscan maximizar la rentabilidad. Es decir, en un entorno de incertidumbre, aminoro el riesgo y busco la fórmula que me de el mejor resultado medio de todas las opciones posibles. Además se habla cada vez más de una gestión adaptativa, que descuente hoy (incorpore) los cambios que se sabe se van a producir en el futuro.
Curiosamente los modelos de gestión de cambio climático hacia los que se quiere ir propugnan que se integre la misma de forma global en las políticas de desarrollo, no que se haga de forma separada, con una estrategia y presupuesto aparte. El cambio climático lo afecta todo: donde y cómo hacer las carreteras y el desarrollo urbanístico, el modelo energético, el agua, la educación y preparación de las personas e instituciones…etc. no tiene sentido alguno que recaiga el peso sólo p.e. en el ministerio de medio ambiente de turno. Parece obvio pero no hay nada más complejo que conseguir precisamente esto.
O sino que se lo cuenten al ministro que ha ido a pedir ayudas a Bruselas para el sector de la minería; anacrónico, antiecológico y en pérdidas que subvencionamos todos los españoles.
Algo parecido les pasa a las marcas. Han de seguir vendiendo hoy y tienen que dedicar más recursos a medios convencionales para conseguir menos y además con cada vez menor garantía de resultados. Si dedican este dinero tan escaso a redes sociales hoy no es rentable en el corto plazo y hay grandes incertidumbres sobre su la forma de concretar su rentabilidad futura ya que el modelo está por formarse…qué hacer? Una spin-off? Hablando en términos de marca, dividirla no parece muy lógico, verdad?
A mi forma de ver hay que tomar decisiones contundentes que apuesten claramente por la supervivencia futura y que se basen en la realidad de hoy. Y esas decisiones han de tener una visión y alcance global. Las redes sociales son una parte de los esfuerzos de marketing y actividad de las marcas pero afectarán a todo y de esa forma han de tratarse. Hemos de descontar todo eso que sabemos está pasando y va a pasar en el futuro, hoy. Ahora el usuario tiene el poder, está en el centro y hemos de girarnos completamente hacia él. Todos los procesos. Es una innovación integral y como tal ha de incorporarse. Además en términos presupuestarios conseguiremos que la partida sea mayor -ya que no saldrá sólo de la parte digital, sino de RRPP, investigación, CRM, ventas…etc.- teniendo un impacto relativo menor en cada departamento.
Si no queremos dejar de vender un euro en el corto plazo y a la vez estar a la cabeza de lo que viene necesitamos una gestión valiente, dinámica, adaptativa, integral y con visión de futuro. Y eso implica también remodelar estructuras, quitando peso muerto e incorporando nuevo talento, innovación y eficiencia. Y si, el know-how de redes sociales ha de incorporarse cuanto antes a las estructuras de las marcas, no han de repetir errores de pasado. Y si usted no tiene una estrategia global de presencia de su marca y negocio en el entorno digital y en las redes sociales, no dude de que su competidor si la tiene y de que alguien le adelantará por sotavento mucho antes de lo que imagina.
Y para quitarnos miedos miremos a China. Si, parece que no tiene nada que ver pero a poco que nos fijemos en los modelos de gestión de las empresas Chinas, veremos que han sido capaces de conseguir grandes éxitos en los más salvajes entornos de incertidumbre, con leyes, regulaciones, fluctuaciones monetarias, políticas y mercados que cambiaban cada pocos años de forma imprevisible.
Apuesta por políticas y acciones que integren el cambio climático y por estrategias de marketing y de marca que integren e incluso nazcan de las redes sociales y ganarás. Cada cual que aplique su modelo de gestión según su realidad, pero no hay excusas, estamos advertidos y tenemos los medios. Falta la decisión tal vez.
Por último comento la anécdota que me comentaron el otro día en la que un alto directivo de una cadena de televisión tenía aplicaciones piratas en su móvil donde veía todo tipo de canales. Claramente tiene todo el conocimiento y la certeza de hacia donde va todo, sabe que ya en EEUU se comenta entre las cadenas que la TV convencional sólo la ven personas mayores -de 40 ó 50 principalmente- y que el enfoque está en otro sitio (otro directivo de otro canal se quejaba amargamente de que a su gran jefe americano sólo le importaba Internet, cuando el dinero lo seguía trayendo la TV, en este caso de pago). Lo complicado es en qué medida y de que forma girar el timón sin que afecte a tus resultados. Y eso es muy difícil cuando se trata de un cambio de modelo integral, no sólo de incorporar un producto innovador en las líneas de producción, distribución y comercialización de siempre, pues cambian todas ellas.
Últimamente hay dos temas que captan toda mi atención y que sin duda marcarán buena parte de nuestro futuro próximo: el cambio climático y las redes sociales.
Cuanto más me adentro en ellos, más entiendo la complejidad de su gestión y la dificultad de su integración en el modelo imperante en la actualidad, sea éste el desarrollo global o la estrategia de marketing de una marca, según el caso.
En ambos casos, el tomador de decisión tiene la práctica certeza de que es absolutamente necesario, nada menos que una cuestión de supervivencia, el encarar el tema. Sin embargo los efectos negativos de no hacerlo se postergan en gran medida al futuro, mientras que si se encara, es el presente el que carga con los costes y riesgos, dejando para el futuro los beneficios inciertos.
Hablando en plata, si no hago nada, arriesgo menos mi sillón, piensa el ejecutivo (eso si, el que venga después gestionará de pie).
El tema va más allá de cómo integrar la innovación en el sistema o empresa, realmente hablamos de un cambio de modelo.
Y qué modelo de gestión adoptar es una cuestión central para el éxito. Curiosamente las formas de encararlo en los ámbitos del cambio climático y las redes sociales tienen mucho que ver.
Veamos cada caso brevemente:
El cambio climático es un hecho científicamente contrastado. El propio Banco Mundial, en su informe de desarrollo de 2010 dedicado curiosamente al cambio climático da por buenas las estimaciones generalmente aceptadas que nos dicen que tenemos 10 años para actuar de forma implacable y tratar de conseguir que la temperatura mundial no suba más de 2ºC por encima de la media de la época preindustrial lo que con llevaría un cambio climático peligroso. Peligroso es nada menos que un nivel de desarrollo negativo para la humanidad por vez primera desde la revolución industrial y unos efectos de cambio climático sobre el medio ambiente irreversibles. En todo caso, antes de 2050 no hay mitigación efectiva posible, tenemos garantizado cambio climático toda la primera mitad del SXXI. Esto afecta de lleno a todas las actividades de desarrollo humano y desde luego de forma central a la actividad económica, de ahí que la entidad más representativa del modelo capitalista decida olvidarse del status quo y coger el toro por los cuernos.
Las redes sociales (hablando en términos de marketing de marcas) alcanzan aproximadamente dos tercios de los más de 1.600 millones de personas conectadas a Internet (sobre un total de 7.000 millones de habitantes). Tan sólo facebook tiene 500 millones de usuarios y se dice que en los planes de twitter está el llegar a los 1.000 millones en 2015. Es indudable que los medios tradicionales son cada día más ineficientes, más caros, con menos influencia y menos consumidos por los nuevos targets. El primer lugar en el que los usuarios buscan información de una marca no es ya la web corporativa sino las redes sociales que se han convertido en el principal medio de influencia y generador de opinión. Esto es algo que no hará más que crecer, máxime cuando ya se está hablando del trasvase de búsquedas basadas en SEO (Google) a otras basadas en tiempo real y resultados afines a mis pares y gustos, es decir búsquedas en redes sociales. Además, como canal de marketing es más barato, eficiente, medible y permite encarar globalmente aspectos tan diversos como la reputación de marca, notoriedad, búsquedas de información, investigación, generación de tráfico a medios propios, ventas, leads o comunicación interna.
Todo gestor de nación o gran empresa sabe que tiene que integrar las políticas de cambio climático tanto como todo director de marketing sabe que ha de adentrarse en las redes sociales de forma contundente.
Cual es el problema entonces? Que en el corto plazo su rentabilidad es dudosa y en todo caso menor que la de otras opciones y que además existe una gran incertidumbre y desconocimiento al respecto.
Y aquí es cuando pienso en los modelos de gestión y creo que hay que cambiar los imperantes por otros que se adapten mejor a la realidad.
En la facultad de empresariales nos enseñaban que una empresa tiende siempre a dedicar la mayoría de sus recursos a la línea de negocio más rentable, lo que dificulta sobremanera el impulso de la innovación. Es decir una nueva idea o línea de negocio se va a ver siempre postergada a un segundo plano y en muchos casos condenada a morir por falta de recursos por lo que la opción más común era la creación de una spin-off que permitiera desarrollar la línea innovadora fuera de la estructura principal con los suficientes recursos pero manteniendo la propiedad (y limitando riesgos). Además en muchos casos, competirían entre ellas por lo que tenía sentido que estuvieran en organizaciones separadas.
Hoy en día se habla más de spin-offs para sacar innovaciones y patentes de universidades o para dar el salto a Internet de empresas brick-and-mortar.
Curiosamente, el modelo de spin-off no parece estar en boga en ninguno de los dos ámbitos a los que nos referimos a pesar de que la problemática parece similar. Así los modelos de gestión que más se debaten hoy en día sobre el cambio climático son aquellos que premian la robustez y la consistencia de los resultados frente a los que buscan maximizar la rentabilidad. Es decir, en un entorno de incertidumbre, aminoro el riesgo y busco la fórmula que me de el mejor resultado medio de todas las opciones posibles. Además se habla cada vez más de una gestión adaptativa, que descuente hoy (incorpore) los cambios que se sabe se van a producir en el futuro.
Curiosamente los modelos de gestión de cambio climático hacia los que se quiere ir propugnan que se integre la misma de forma global en las políticas de desarrollo, no que se haga de forma separada, con una estrategia y presupuesto aparte. El cambio climático lo afecta todo: donde y cómo hacer las carreteras y el desarrollo urbanístico, el modelo energético, el agua, la educación y preparación de las personas e instituciones…etc. no tiene sentido alguno que recaiga el peso sólo p.e. en el ministerio de medio ambiente de turno. Parece obvio pero no hay nada más complejo que conseguir precisamente esto.
O sino que se lo cuenten al ministro que ha ido a pedir ayudas a Bruselas para el sector de la minería; anacrónico, antiecológico y en pérdidas que subvencionamos todos los españoles.
Algo parecido les pasa a las marcas. Han de seguir vendiendo hoy y tienen que dedicar más recursos a medios convencionales para conseguir menos y además con cada vez menor garantía de resultados. Si dedican este dinero tan escaso a redes sociales hoy no es rentable en el corto plazo y hay grandes incertidumbres sobre su la forma de concretar su rentabilidad futura ya que el modelo está por formarse…qué hacer? Una spin-off? Hablando en términos de marca, dividirla no parece muy lógico, verdad?
A mi forma de ver hay que tomar decisiones contundentes que apuesten claramente por la supervivencia futura y que se basen en la realidad de hoy. Y esas decisiones han de tener una visión y alcance global. Las redes sociales son una parte de los esfuerzos de marketing y actividad de las marcas pero afectarán a todo y de esa forma han de tratarse. Hemos de descontar todo eso que sabemos está pasando y va a pasar en el futuro, hoy. Ahora el usuario tiene el poder, está en el centro y hemos de girarnos completamente hacia él. Todos los procesos. Es una innovación integral y como tal ha de incorporarse. Además en términos presupuestarios conseguiremos que la partida sea mayor -ya que no saldrá sólo de la parte digital, sino de RRPP, investigación, CRM, ventas…etc.- teniendo un impacto relativo menor en cada departamento.
Si no queremos dejar de vender un euro en el corto plazo y a la vez estar a la cabeza de lo que viene necesitamos una gestión valiente, dinámica, adaptativa, integral y con visión de futuro. Y eso implica también remodelar estructuras, quitando peso muerto e incorporando nuevo talento, innovación y eficiencia. Y si, el know-how de redes sociales ha de incorporarse cuanto antes a las estructuras de las marcas, no han de repetir errores de pasado. Y si usted no tiene una estrategia global de presencia de su marca y negocio en el entorno digital y en las redes sociales, no dude de que su competidor si la tiene y de que alguien le adelantará por sotavento mucho antes de lo que imagina.
Y para quitarnos miedos miremos a China. Si, parece que no tiene nada que ver pero a poco que nos fijemos en los modelos de gestión de las empresas Chinas, veremos que han sido capaces de conseguir grandes éxitos en los más salvajes entornos de incertidumbre, con leyes, regulaciones, fluctuaciones monetarias, políticas y mercados que cambiaban cada pocos años de forma imprevisible.
Apuesta por políticas y acciones que integren el cambio climático y por estrategias de marketing y de marca que integren e incluso nazcan de las redes sociales y ganarás. Cada cual que aplique su modelo de gestión según su realidad, pero no hay excusas, estamos advertidos y tenemos los medios. Falta la decisión tal vez.
Por último comento la anécdota que me comentaron el otro día en la que un alto directivo de una cadena de televisión tenía aplicaciones piratas en su móvil donde veía todo tipo de canales. Claramente tiene todo el conocimiento y la certeza de hacia donde va todo, sabe que ya en EEUU se comenta entre las cadenas que la TV convencional sólo la ven personas mayores -de 40 ó 50 principalmente- y que el enfoque está en otro sitio (otro directivo de otro canal se quejaba amargamente de que a su gran jefe americano sólo le importaba Internet, cuando el dinero lo seguía trayendo la TV, en este caso de pago). Lo complicado es en qué medida y de que forma girar el timón sin que afecte a tus resultados. Y eso es muy difícil cuando se trata de un cambio de modelo integral, no sólo de incorporar un producto innovador en las líneas de producción, distribución y comercialización de siempre, pues cambian todas ellas.
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sábado, 25 de septiembre de 2010
Cromagnones digitales | Digital Cromagnons
ESP
El contenido digital más demandado y rentable es el porno. Las redes sociales digitales son la expresión moderna, individualizada y potenciada de la charla de tarde en la silla a la sombra en la calle del barrio. Las búsquedas reflejan el sentido pragmático del depredador sin sentimientos ni tiempo que perder.
Los blogs nos permiten compartir conversaciones de forma interrelacionada y multidireccional pero también hinchar nuestro ego frente al vecino dirigiendo su conversación.
El sentido común dirige las acciones del usuario digital pero quien impera en un entorno libre y vasto de posibilidades es su instinto.
Y el instinto del usuario digital del SXXI es exactamente igual al del hombre de Cromagnon. Son más importantes la antropologia, la psicología y la pura sensibilidad social que la tecnología para conocerle.
Y ten la garrota siempre a mano. Se habla mucho de conversaciones en el entorno digital, pues bien, vas a hablar con un salvaje. No dudará un segundo en cerrar tu página, ponerte a caer de un peral, compartir comentarios aberrantes sobre ti con todos sus contactos e incluso crear grupos y fomentar causas en tu contra por el mero gusto de hacerlo...o todo lo contrario. Aunque desde mi punto de vista esto sucede en un número de ocasiones mucho menor.
Aquí comienza el viaje al mundo del Cromagnon digital, que Dios nos coja confesados y con un ipad en la mano...
ENG
The most demanded and profitable digital content is porn. Digital Social Networks are modern individualized and reinforced expressions of old afternoon conversations with your neighbours. Searches show the practical sense of the insensitive predator with no time to lose. Blogs allow us to share conversations in an interrelational and multidirectional way but also give us way to boost our egos versus our neighbours managing their conversations.
Common sense drives digital users actions but what rules in a free and vast of posibilities' environment is it's instict.
And XXIst century's digital user instict is just as Cromagnon's man was. Antropology, psicology and pure social sense are far more important than technology to know him/her.
And have the stick always at hand. A lot is said about conversations in the digital environment, well, you are going to talk to a savage. He will not hesitate closing your web page, talking hell about you, share vexating comments about you with all his contacts just for the sake of it...or just the opposite. But from my point of view the latter happens in a far fewer number of ocassions.
The trip to the world of the Digital Cromagnon starts here, god bless you all with your ipad firmly grabbed.
El contenido digital más demandado y rentable es el porno. Las redes sociales digitales son la expresión moderna, individualizada y potenciada de la charla de tarde en la silla a la sombra en la calle del barrio. Las búsquedas reflejan el sentido pragmático del depredador sin sentimientos ni tiempo que perder.
Los blogs nos permiten compartir conversaciones de forma interrelacionada y multidireccional pero también hinchar nuestro ego frente al vecino dirigiendo su conversación.
El sentido común dirige las acciones del usuario digital pero quien impera en un entorno libre y vasto de posibilidades es su instinto.
Y el instinto del usuario digital del SXXI es exactamente igual al del hombre de Cromagnon. Son más importantes la antropologia, la psicología y la pura sensibilidad social que la tecnología para conocerle.
Y ten la garrota siempre a mano. Se habla mucho de conversaciones en el entorno digital, pues bien, vas a hablar con un salvaje. No dudará un segundo en cerrar tu página, ponerte a caer de un peral, compartir comentarios aberrantes sobre ti con todos sus contactos e incluso crear grupos y fomentar causas en tu contra por el mero gusto de hacerlo...o todo lo contrario. Aunque desde mi punto de vista esto sucede en un número de ocasiones mucho menor.
Aquí comienza el viaje al mundo del Cromagnon digital, que Dios nos coja confesados y con un ipad en la mano...
ENG
The most demanded and profitable digital content is porn. Digital Social Networks are modern individualized and reinforced expressions of old afternoon conversations with your neighbours. Searches show the practical sense of the insensitive predator with no time to lose. Blogs allow us to share conversations in an interrelational and multidirectional way but also give us way to boost our egos versus our neighbours managing their conversations.
Common sense drives digital users actions but what rules in a free and vast of posibilities' environment is it's instict.
And XXIst century's digital user instict is just as Cromagnon's man was. Antropology, psicology and pure social sense are far more important than technology to know him/her.
And have the stick always at hand. A lot is said about conversations in the digital environment, well, you are going to talk to a savage. He will not hesitate closing your web page, talking hell about you, share vexating comments about you with all his contacts just for the sake of it...or just the opposite. But from my point of view the latter happens in a far fewer number of ocassions.
The trip to the world of the Digital Cromagnon starts here, god bless you all with your ipad firmly grabbed.
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